Cuentos

Hijo único

Mis padres ya se habían separado. Me cuenta mi abuela que llegué en un momento difícil, porque mi madre no encontraba trabajo y de mi papá no se supo más a partir de ese día. Lo poco que conseguía era para comprarme leche y ropa. Me dice que ella me cuidaba mientras mamá salía a buscar empleo, aunque sea temporal, y después, cuando lo obtuvo, ya no se le veía en la casa. Hacía doble turno, trabajaba sábados y domingos. Eso no cambió hasta que entré a primer grado, no me acuerdo mucho de nada importante que haya hecho con ella de más niño, hasta el día en que se fue. Porque consiguió novio y se fueron a probar suerte a México, con la esperanza de cruzar la frontera. Al final lo hicieron, prometió llevarme después que se instalaran y consiguieran trabajo. Eso nunca ocurrió. Allá tuvo dos hijos con ese hombre. Nos mandaba algo de plata de vez en cuando. También me escribía algunas cartas que mi abuela me leía, diciéndome que todavía no era el momento de llevarme, que tenga paciencia. Hasta que dejó de escribir.

Mi recuerdo más lejano me lleva al momento en que se me cayó mi primer diente, tendría quizás tres o cuatro años. Me metieron el cuento del ratón y gracias a eso me gané mi primera moneda. La guardé en un pomito de vidrio. Dice mi abuela que a los pocos meses de nacido me caí de la cuna, porque mamá olvidó subir la baranda. Qué me voy a acordar de eso. Sí recuerdo vagamente las peleas de ellas dos, mi abuela le decía todo el tiempo que yo era su hijo. Eso me llamaba la atención. Era obvio, ¿no? A esa edad no entendía por qué se lo recordaba a cada rato.

¿Sabes? Estoy cansado, me duele mucho el pecho, necesito dormir. Mis ojos se me cierran, quizás dormir me haga bien, no quiero sentirlo, ya no quiero estar aquí.

  • No te duermas, sigue hablando, ahorita vienen por ti
  • Es que ya no quiero, hagamos una pausa
  • No, no, debes mantenerte despierto, sigue hablando, te escucho

Qué más te puedo contar, ya no quiero acordarme de ese tiempo. Crecí solo, mi abuela se hizo cargo de mí hasta que terminé la universidad. Después me fue bien. Este negocio de las chompas salió mejor de lo que esperaba. He vendido mucho afuera. Por eso he podido hacerme cargo ahora yo de mi abuelita, de comprar esta casa, en fin. ¿Cómo se enteran ustedes de estas cosas? Si querían dinero les habría podido dar todo, no tenía que disparar. La casa tiene alarma, por eso está la policía aquí. Y mira lo que han provocado.

  • No queríamos hacer daño a nadie, solo queríamos la plata
  • Pero me dispararon, ¿por qué?
  • Mi compañero se puso nervioso cuando sonó la alarma y tú sacaste tu celular
  • Es que llaman a verificar, si yo decía que no pasa nada no venían
  • Sigue apretándote la herida, sígueme hablando
  • Pero siguen disparando, no van a parar hasta que nos maten a todos
  • Nada de esto debió pasar, lo siento
  • Tu eres muy joven, por qué te metiste en este lío
  • Me convencieron, me dijeron que sería fácil, pero si tú te mueres nos fregamos todos

Ya está fregado todo muchacho. Solo quiero que no le hagan daño a mi abuela. Avísenle a mi mamá por favor, la abuela se va a desmoronar cuando me muera. Avísenle, que venga y se haga cargo, le toca, es la hija, ya no puede seguir desentendiéndose de nosotros. Cree que con mandar regalitos a la muerte del gato ya cumplió. Esos regalitos baratos, además, esos que se ofrecen de remate en las tiendas de Miami. Tu parece un chico sano, si sales de esta no te vuelvas a juntar con esos malandrines. Cuando entre la policía y nos encuentren aquí escondidos no te resistas, entrega tu arma, di que te obligaron. Y ya no me hagas hablar más. Mira cuánta sangre he perdido. Déjame dormir hijo, déjame dormir, la vida no es cosa fácil, ya no importa, solo déjame dormir.

Lima, 26 de agosto de 2021

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Soy docente, estudié la carrera en la Pontificia Universidad Católica del Perú; una maestría en Política Educativa en la Universidad Alberto Hurtado (Chile); y una maestría en Educación con mención en Políticas Educativas y Gestión Pública en la Universidad Antonio Ruíz de Montoya (Perú). Hice también posgrados en Terapia Familiar Sistémica (IFASIL), en Periodismo Narrativo y Escritura Creativa en la Universidad Portátil (Buenos Aires). Soy actualmente profesor principal en el Innova Teaching School (ITS) y Director de la revista virtual Educacción. Soy coautor de tres libros de cuentos: «Nueve mujeres peligrosas y un hombre valiente», «Relatos valientes de mentes peligrosas» y «Veintitrés mundos: Antología valiente de relatos peligrosos». He publicado recientemente el libro de cuentos «Amapolas en el jardín» (2022).

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