Cuentos

Eternamente

El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento.
Platón
  • ¿Y pensabas irte así nomás, sin despedirte?

Sus cuatro amigos se habían enterado de casualidad de su renuncia intempestiva. No respondía el teléfono, no contestaba mensajes. Decidieron entonces ir a su casa a averiguar qué pasaba. ¿Se había peleado con el decano? ¿Tenía una enfermedad terminal? ¿Se produjo alguna tragedia familiar? ¿Le habían ofrecido un mejor empleo? ¿Tenía una crisis depresiva? Se los habría contado, su amistad era muy fuerte. El impacto fue mayor al llegar y ver un enorme camión de mudanza cargando todas sus pertenencias. Se estaba largando.

  • No lo tomen a mal, solo necesitaba cambiar de ambiente y de rutina, diez años pesan.

En efecto, David había llegado a esa universidad hacía diez años y rápidamente se volvió el profesor de historia más popular. Los cuatro amigos eran colegas de su facultad con los que había compartido incontables horas de amenas y sesudas pláticas sobre todos los temas imaginables. David, a sus 35 años, nunca dejaba de sorprender por su erudición, digna de un veterano.

  • ¿Esa es la razón? No te creo

Ruth lo conocía bastante bien o, al menos, eso creía y por eso le insistía en que revele sus verdaderos motivos. No tenía nada de malo querer un cambio, trabajar en otro lado, en otra ciudad, pero ¿por qué en secreto? Ella se sentía muy ofendida. Quería mucho a David y entendía que era recíproco, creía merecer una explicación.

  • Bueno David, hemos traído algunos vinos para compartir contigo, no te puedes ir así

Raúl era docente de la facultad desde hacía cuarenta años y a David lo quería como a un hijo. Él también estaba golpeado con la noticia y con esa manera misteriosa de alejarse, como si estuviera huyendo de algo. No lo iba a presionar, sus razones tendría, pero al menos quería despedirlo como a un buen amigo.

  • Pasen por favor, todavía me quedan dos muebles en la sala sin embalar

La conversación que sostuvieron por más de una hora giró sobre diversos temas absolutamente ajenos a su decisión de irse. Los sucesivos brindis se acompañaron ritualmente de buenos augurios para la nueva etapa que deseaba empezar, sea cual fuese. Pero después del décimo, Ruth volvió a la carga.

  • ¿Y no nos vas a contar entonces por qué te vas? ¿No merecemos la verdad?

David bajó la cabeza en silencio. Todos lo observaban. Bajo los ojos y suspiró. Les dijo que era inútil, que no le creerían, que mejor lo dejábamos así. Pero ella insistió e insistió vehementemente. Entonces David habló.

  • ¿Qué pasaría si un hombre de la cultura mochica sobreviviera hasta el día de hoy?

Sus amigos lo miraron en silencio por unos segundos y luego sonrieron ¿A qué venía eso? No cambies de tema, le dijo Ruth, esto es serio, te he hecho una pregunta. Pero David les dijo que si querían saber la verdad se las diría, aunque estaba convencido de que no le iban a creer.

  • Tengo 1,900 años, no puedo envejecer, no puedo quedarme más de 10 años en un mismo lugar por esa razón.

Las reacciones fueron diversas. Ruth se enojó y salió de la sala. Sus otros dos amigos rieron a carcajadas. Raúl se quedó observándolo con seriedad. Para unos, era una burla, para otros una broma ingeniosa para salir de la situación.

Pero David insistió. Fue relatando con lujo de detalles su trayectoria en el valle del río Moche y en toda la costa norte de lo que hoy es el Perú a lo largo de 700 años, les explicó su posterior participación en la cultura Chimú, sus peleas contra los incas, les describió detalles inéditos de la llegada de los conquistadores españoles a nuestras costas, les habló de su trabajo en las minas de Pasco, su enrolamiento en la resistencia de Francisco de Carvajal, el demonio de los Andes, las razones de su derrota en la batalla de Jaquijahuana, sus conspiraciones posteriores contra el Virreinato al lado de los criollos, sus largas conversaciones con Simón Bolívar y todas las aventuras vividas a lo largo del periodo republicano, incluida su participación en las batallas contra el ejército chileno.

A esas alturas de su relato, dos de sus amigos se habían ido ofendidos. Solo Ruth y Raúl se quedaron a escucharlo. Sonaba tan convincente que ella empezó a dudar y a preguntarse cómo podía ser eso posible. Raúl en cambio le siguió el juego con preguntas difíciles que David le respondió con una claridad sorprendente. No cabe duda, eres un buen historiador le dijo después con cierto sarcasmo, preparándose para retirarse. Ruth guardaba silencio. Allí terminaba todo. Ya en la puerta de su casa se dieron un abrazo final. Raúl le deseó buena suerte. Entonces David le dijo:

  • Raúl ¿Te acuerdas de nuestro perro Jerry?

Raúl se sorprendió ¿Tú qué sabes de eso?, le preguntó. David le dijo que el perro que él le regaló por su cumpleaños se llamaba Jerry y que murió envenenado por los vecinos, que lo lloraron juntos durante varias noches a escondidas de la madre, porque ella no soportaba verlos tan tristes. Raúl jamás había contado eso a nadie. El hecho ocurrió cuando Raúl tenía diez años, justo el año en que su padre desapareció de sus vidas para siempre sin decir nada. Raúl se quedó mudo. Luego abrazó fuertemente a David y se echó a llorar como un niño.

Lima, 09 de junio de 2021

* Modesto homenaje al guion de Jerome Bixby sobre «The Man from Earth» (El hombre de la tierra), película estrenada el 2007 y dirigida por Richard Schenkman.

Impactos: 5

Soy docente, estudié la carrera en la Pontificia Universidad Católica del Perú y estudié una maestría en Política Educativa en la Universidad Alberto Hurtado de Chile. Hice también posgrados en Terapia Familiar Sistémica (IFASIL) y en Periodismo Narrativo (Universidad Portátil). Soy actualmente profesor principal en el Innova Teaching School (ITS) y Director de la revista virtual Educacción. He sido docente en el Instituto para la Calidad de la PUCP, en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, en la Universidad Católica Santa María de Arequipa y en la Escuela de Directores y Gestión Educativa de IPAE. He sido consultor de UNICEF, UNESCO y GRADE, también asesor en el Ministerio de Educación y el Consejo Nacional de Educación. Soy socio fundador de Foro Educativo.

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