Relatos

Todo se cae

La resignación es un suicidio cotidiano
Honoré de Balzac (1799-1850)

Los tableros de esas pequeñas carpetas tendrían más de 45° grados de inclinación. Es decir, tanto o más que la exhibida por Michael Jackson en la famosa coreografía de Smooth Criminal. Era obvio que ningún objeto que pesara más de dos gramos podría sostenerse allí sin desafiar la ley de la gravedad. Además, eran unipersonales y tan, pero tan estrechas que a un niño ligeramente gordito no habría forma de hacerlo entrar… o de sacarlo, si acaso se le embutiera a la fuerza. La escena era patética.

  • ¿Pueden sus niños trabajar en esas condiciones? ¿Puede sostenerse un cuaderno allí? Si trabajan con pinturas, por ejemplo, la clase de arte sería un desastre.
  • Sí pues profesor, todo se cae. La profesora sonríe.
  • ¿Y cómo lo ha solucionado?
  • Bueno, ya no enseño arte.

El olor a madera fresca nos hacía ver que el mobiliario era nuevo. Los ojos tampoco podían engañarnos. Estaban relucientes, estaban por estrenar. Desde el punto de vista pedagógico, el hecho era una calamidad, el producto de una decisión absurda, francamente inconcebible. Pero qué bonitas lucían.

Era el año 1996. El programa de articulación de la educación inicial con la primaria había entrado en vigor en todo el país y se había dispuesto que todos los estudiantes de primer y segundo grado aprendan bajo los mismos principios pedagógicos de la educación inicial. Se había dispuesto, por lo mismo, que se reemplacen las carpetas por mesas y sillas para facilitar la integración de los niños y el trabajo colaborativo. Partiendo de ese dato, pregunté al director por qué había equipado el aula de esa modesta escuelita con minúsculas carpetitas unipersonales, encima con un tablero tan inclinado como la colina de Sísifo.

  • Yo no elegí este mobiliario, fue una donación de los padres de familia.
  • ¿Pero, por qué han hecho esta clase de carpetas?
  • Las anteriores estaban en muy mal estado, necesitaban renovarse, ellos decidieron hacerlas así.
  • ¿Pero usted se da cuenta que los niños no pueden aprender en estas condiciones?
  • Si pues, es verdad profesor…
  • ¿Y ha pensado hacer algo al respecto?

El director se quedó pensativo por unos instantes. Mi pregunta lo había puesto en una situación difícil. Era tan evidente su satisfacción, hasta su orgullo con los muebles nuevos, que la idea de reemplazar lo que acababa de adquirir de seguro le pareció absurda. Pero, a la vez, no podía negarse a reconocer lo evidente: ponerse apenas por un segundo en el lugar de los niños hacía tan visible el despropósito, que desconocerlo o minimizarlo solo podía leerse como un acto de cinismo. No podía hacerlo.

  • Bueno, mire, cuando este mobiliario se deteriore, con seguridad lo reemplazaré por mesas y sillas.

Entonces me puse a pensar cuántos años tendrían que pasar antes de que las carpetas de una escuela pública sean cambiadas por otras, ¿Tal vez diez? ¿Quince? ¿Veinte o quizás más? La única forma de hacerlo más rápido sería a causa de una inundación o un incendio. Mientras tanto, ¿Cuántas generaciones de niños iban a estar a duras penas sentados en carpetas que no les permiten interactuar ni moverse ni hacer arte ni escribir sin sujetar el cuaderno o leer sin que sus libros caigan al suelo una y otra vez? Pero estaban lindas. Eran nuevas. Y, sobre todo, eran donación de los padres, ¿cómo desairarlos reemplazando o reparando lo que acababan de regalar?

Quizás la pregunta de fondo era otra. ¿Cuántas decisiones se toman sin tener en cuenta a los niños? Porque, claro, cómo vamos a incomodar a los padres, cómo vamos a mortificar al director, cómo vamos a causarle un disgusto a los funcionarios locales, cómo vamos a quedar mal con otros adultos con una onza más de poder que nos piden o demandan algo, así no tengan razón. Si eso le hace bien o no a los niños no pareciera ser el problema, quizás porque asumimos que ellos harán siempre lo que se les dice y por su causa no vamos a pasar un mal rato.

Pensándolo bien, quizás haya una segunda pregunta que necesitemos hacernos. ¿Cuán capaces o autorizados nos sentimos para cambiar las cosas que la vida nos presenta como problemas? Julián Rotter empleó por primera vez, en la pasada década del 60, el término «locus de control», para referirse al nivel de poder que sienten tener las personas para manejar por sí mismas cuanto les ocurre. A quienes sienten que pueden controlar las cosas Rotter les asignó un «locus de control interno». A los que sienten que no pueden y que dependen de lo que otros hagan, cuando no de la suerte o de alguna fuerza supra natural, les asignó un «locus de control externo». Algo así como atribuir una derrota al árbitro, a la cancha, a la lluvia, a las tribunas o a la mala racha.

Hace muchos años, en el interín de un taller sobre manejo de conflictos con docentes de la costa norte, una maestra joven que estaba a un paso del matrimonio me contó el consejo que le había dado su madre. Se trataba de una fórmula, validada sin duda por su experiencia, para evitar conflictos con su marido y vivir en permanente paz: «Dile sí a todo lo que te diga». Es improbable que esta señora haya visitado alguna vez al director de esa escuelita del sur andino, pero caramba, qué popular había sido su filosofía.

Lima, 31 de julio de 2022

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Soy docente, estudié la carrera en la Pontificia Universidad Católica del Perú; una maestría en Política Educativa en la Universidad Alberto Hurtado (Chile); y una maestría en Educación con mención en Políticas Educativas y Gestión Pública en la Universidad Antonio Ruíz de Montoya (Perú). Hice también posgrados en Terapia Familiar Sistémica (IFASIL), en Periodismo Narrativo y Escritura Creativa en la Universidad Portátil (Buenos Aires). Soy actualmente profesor principal en el Innova Teaching School (ITS) y Director de la revista virtual Educacción. Soy coautor de tres libros de cuentos: «Nueve mujeres peligrosas y un hombre valiente», «Relatos valientes de mentes peligrosas» y «Veintitrés mundos: Antología valiente de relatos peligrosos». He publicado recientemente el libro de cuentos «Amapolas en el jardín» (2022).

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